Hermes Castañeda Caudana
Con gran regocijo, celebramos ayer en La Casa de la
Cultura Zona Norte de la Universidad Autónoma de Guerrero, la inauguración del
Taller de Creación Literaria “El arte del striptease”. En este evento contamos
con un padrino de lujo: el escritor José I. Delgado Bahena quien, generoso como
lo es siempre, obsequió a noveles creadores literarios, consejos para escribir
con arte y pericia. El Director de la Casa de la Cultura con sede en Iguala,
Gro., Mario Rodríguez Díaz, en su mensaje de apertura a los trabajos de este
nuevo espacio desde donde se impulsará la formación de escritores en el estado,
destacó la relevancia de conjugar intelecto y emoción al hacer literatura.
“El arte del striptease” dio comienzo este lunes 12 de marzo, pero
¡todavía hay lugar para ti! En su concepto, el Taller toma prestada una idea
del Maestro Mario Vargas Llosa en Cartas
a un joven novelista, cuando compara la creación de la obra literaria con un
striptease a la inversa en que el autor, después de haber hecho acopio de sus vivencias y mostrarse desnudo, arropa la base autobiográfica que da vida al escrito, cuida que éste sea verosímil y, cuando lo escuchamos o leemos, consigue que experimentemos placer o gozo; tristeza o llanto, porque en
su trama se revela también algo de nosotros mismos… de nuestra condición
humana.
Este semestre se antoja prometedor y pleno de
creatividad. Para muestra un botón: hoy nos introdujimos en el primer tema del
Taller; las fronteras de la normalidad en el personaje literario. El ejercicio
que realizamos llevó por título “Los obstáculos y el héroe”. En él, debíamos
comenzar por elegir un obstáculo en nuestra vida que nos impide ser feliz. A
continuación, cada participante del Taller debía idear alguna solución al
obstáculo elegido y, por descabellada que ésta pareciera, cada uno escribió un texto. Los resultados fueron
¡sorprendentes!
En un momento dado, los personajes construidos por los escritores rebasaron los límites de lo habitual y, desplegando cualidades inusitadas, tomaron revancha, reaccionaron sorpresivamente, actuaron con arrojo, ¡nos sorprendieron a todos los presentes! ¡Enfrentaron heroicamente su realidad!
El próximo lunes continuaremos. El único ingrediente
con el que hace falta aderezar la fabulosa atmósfera construida en el Taller… eres tú.
El principio del Taller se volvió una fiesta de cariño y
palabras a raudales; se adelantó la primavera y nos vistió de arte.
Las
primeras sombras de la noche nos hallaron hermanándonos. Embriagados de letras,
con esperanza, seguimos andando.
Por esta vez las luces se habían apagado. La
música había cesado. El escenario quedaba vació. Hasta que el próximo lunes a
las cuatro de la tarde se escuchen la primera, segunda, tercera llamada y, de
nueva cuenta… ¡¡¡comience el espectáculo!!!



