Hermes Castañeda Caudana
Este semestre, en el Taller de Creación
Literaria El arte del striptease de
la Casa de la Cultura Zona Norte de la Universidad Autónoma de Guerrero, un tema
central ha sido la construcción del personaje en el texto literario. En nuestra
más reciente clase, experimentamos con una técnica tomada del nuevo libro de
María Guadalupe Calles Salazar, mejor conocida como Lupita Calles o Pipis, como
prefiere que la nombren. En Cromosoma X,
esta atrevida y subversiva escritora incluye una auto entrevista; en ella, una
de las personajes formula cuatro planteamientos a la otra, inspiradas ambas –la
curiosa y la que suelta la sopa– en la propia Pipis. La entrevistadora interroga
intrépidamente a una Lupita Calles inclinada a mostrar su desnudez; congruente
con lo que dice otro de sus personajes en el libro, concerniente a que se
desnuda quien no tiene culpa; los que se sienten pecadores –agrega– no lo
hacen. Como resultado de ser auto entrevistada, Lupita esclarece si es Pipis o
Guadalupe; quién es su hijo consentido; quién, el amor de su vida; y ya entrada
en confesiones, ¡da la primicia sobre cuántas parejas sexuales ha tenido!
Mirándonos unos a otros, los asistentes ese día al taller –Joaquín, Soledad,
Gema, Luisa, Magda, Perla, Rosa María, Valentín y yo–, atisbábamos cuáles
serían nuestras respuestas, qué variante daríamos a la pregunta o que otro
planteamiento podría cada uno formularse a sí mismo, mientras leíamos el texto
que utilizaríamos como modelo, y las preguntas y respuestas de la autora del
mismo, subían de color y nos echábamos aire con los cuadernos, aludiendo –como
pretexto, claro está– al intenso calor de la tarde igualteca.
Como es habitual en cada sesión de clase, se nos
llegó el tiempo de escribir; y entre risas divertidas, invocaciones a las musas
y uno que otro pensamiento compartido en voz alta, los y las presentes, dimos
comienzo a nuevos textos. Antes de ello, sin embargo, y para desterrar por
entero cualquier expresión de congoja en los rostros de las Locas y Locos
Escritores ahí congregados, aclaramos que, como lo hace Lupita Calles en su
libro y ella misma lo explica, podíamos escribir amalgamando verdad, inventos,
deseos reprimidos y situaciones que se hubieran quedado grabadas como
sobresalientes en nuestra mente. Ello dio lugar a más ideas picarescas,
ocurrencias, cosas disparatadas, o bien, tan sólo a la posibilidad de colocar
un velo de misterio a los secretos que revelaríamos con nuestras respuestas;
porque no es lo mismo presentar algo declarado autobiográfico, que hacerlo
público tras decir que es resultado de un striptease literario, en que se ha
vestido con técnica y pericia, la desnudez inicial de la escritora o el
escritor.
Más adelante, al leer en voz alta lo que
alcanzamos a realizar tras quince minutos de escritura, lo enriquecimos
mutuamente con algunos comentarios y, como siempre, se hicieron evidentes las
singularidades que hacen único a nuestro grupo y, que en cada uno de nosotros, sientan
las bases para la definición de un estilo en el hacer literario.
Una vez vivida esta nueva experiencia con la
auto entrevista como técnica para perfilarnos como nuestros propios personajes
en un escrito, concluimos en que, además, podríamos provocar que se auto
entrevistaran algunos otros de los seres a quienes damos vida con nuestra
pluma, el tecleo persistente y necio de nuestros dedos, nuestra propia
biografía y mucha imaginación.
De tal manera, apreciables lectores que ¡he
aquí una nueva incitación a la escritura! Como ya les decía, ustedes pueden –con
su inventiva y estilo peculiar–, preguntar y responder mil cosas más. Depende
de qué tanto estén dispuestos a mostrarse, pero incluso así, tampoco se
angustien… siempre queda el recurso de hacer un striptease a la inversa.
Si se animan a auto entrevistarse y desean
publicar su texto en Redes del sur,
háganoslo llegar. Los esperamos en: el.arte.del.striptease@gmail.com,
o por inbox, en Facebook: Hermes Castañeda Caudana
Vista parcial de las Locas y Locos Escritores... por ahí andan las y los demás.




