Hermes Castañeda Caudana
Hoy, el primero de
los escritos inspirados en “Mi vida pasar”, cuyo proceso creador les compartí
en otra ocasión y sobre lo que ahondaré un poco más, en breve. Los dejo con la
poesía y la creatividad del autor de este día. ¡Escríbanme!
el.arte.del.striptease@gmail.com
Mi testamento
Roisver Azael Camiña Carreto, poeta guerrerense
¿Ya ves? Siempre te
dije que la muerte llegaría mientras todavía los espejos de esta casa que
construimos, delataran que era joven. Ni hablar, hasta ella tuvo miedo de mis
palabras; por eso, se acercó sigilosa en medio de la noche. Me alegro haberme
ido así, sin dolor… porque bien sabes que todo malo, ¡miedoso!
Estos años contigo
fueron los mejores. Hubo ratos difíciles. Más, cuando fuimos pobres, aunque
nadie lo creyera. ¿Recuerdas esas tardes sin dinero en las bolsas del pantalón,
pero comprando a crédito la vida que queríamos? ¡Cómo disfrutamos recorrer esos
lugares tan bellos y probar lo exquisito que es estar vivos!
¿Sabes?, me voy en
paz. Logré todo lo que me propuse, bebí lo que quise y traté de nunca quedarme
con las ganas de algo. A tu lado viví muchas cosas en todos estos años. ¿Recuerdas
cuando nos conocimos? ¿Nuestra canción? A mí nunca se me olvidaron ni los más mínimos
detalles; como la ropa que llevabas puesta, lo que te dije al oído y el aroma
de tu piel. ¡Cómo olvidar esa noche de lluvia! ¿Quién habría pensado que
terminaríamos juntos? Me diste la oportunidad de volar contigo y sin ti; pero
siempre mis alas, como profecía, me regresaban a tu respiración. Tuve una buena
vida a tu lado. Me enseñaste tantas cosas. ¿Recuerdas cuando me leías a la luz
de la luna? Y esos sueños que nunca te cansaste de escribir, ¡los logramos! Junto
a ti descubrí el amor a las letras que yacen en los libros, y a la manera en
que las hacía libres. ¡Terminé siendo poeta! ¿Quién lo diría?
Sé que para ti será
difícil esto que viene, pero no me llores. Siempre creí que se llora la
ingratitud, los “no te quiero”, pero eso no existió entre nosotros; por el
contrario, desafiamos la gravedad y los prejuicios de los demás. El estar a tu
lado siempre me dio la fuerza para seguir adelante, aunque nunca te lo dije. Es
cierto, me da miedo dejarte solo, pero sé que eres valiente. Siempre te admiré,
aunque muchas veces no te lo demostré; ya ves, no me enseñaron eso de niño.
Si no evitas derramar
alguna lágrima, llora, pero después de eso sigue, la vida no se detiene para ti, sólo fue la mía.
Si me extrañas, no te preocupes, ve a tu alrededor y ahí estaré; en la imagen
que te den los espejos, en los libros que escribí, en los que leí, en las
películas que tanto disfrutaba, y en las cenizas que quedaron de mi cuerpo y
que guardarás en el gato azul. Me hallarás en cada rincón de La Casa del Cirián. Deja que el amor
llegue a tu vida otra vez, y disfrútalo, atrévete a vivir de nuevo. Besa, ama…
Todo lo que hice te
pertenece, lo perdurable y lo efímero. Si algo de mi cuerpo pudiera servirle a
otra persona, no lo dudes, dónalo, a lo mejor de esa manera puedo seguir vivo.
Si alguien llegara con
flores a despedirme, no las quiero, que se las lleve, tuve siempre las que quise,
detesto el olor a muerto; los crisantemos, las gladiolas y el cempasúchil. ¿Para
qué gastar en flores de mal gusto pudiendo comprar el tequila y los cigarros?, ¿pudiendo
velarme al son de la música que tanto extrañaré? No quisiera que estuviesen
tristes, viéndose unos a otros, hablando “quedito”, ¡yo nunca fui así! Tienen
que estar felices, ¡ya dejé de deprimirme! Van a llegar los que me apreciaron.
Si llegasen los hipócritas, ¡córrelos!, no los quiero cerca, aún cuando ya no
pueda verlos, bien sabes quiénes eran mi familia, que platiquen de cómo fui
realmente… eso sí, que esté mi retrato de Dorian Gray.
Siempre fue hermoso
despertar juntos –aún cuando te levantabas de mal humor–, mientras se oía el cantar de los pájaros que
llegaban a nuestro Cirián. Fueron años buenos, de eso no me queda duda. Gracias
por hacer que mi vida contigo valiera la pena.
Siempre tuyo, Azael.
Posdata: no me guardes luto, que el tiempo se
va…
Roisver Azael Camiña Carreto, poeta guerrerense ganador del Áccesit en los XVIII Juegos Florales Nacionales de la Feria Nacional de la Plata


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